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Querer volver a montar a caballo con confianza es un objetivo comprensible, especialmente después de una caída o de una experiencia que ha cambiado la forma en que vives la equitación. Pero ¿qué significa realmente recuperar la confianza? ¿Dejar de sentir miedo, controlar mejor el cuerpo o aprender a reaccionar de otra manera cuando algo te sorprende?
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Cómo transformar un objetivo ecuestre en un plan de aprendizaje: demostración práctica
Cuando un objetivo es demasiado general, puede resultar difícil saber por dónde empezar y cómo reconocer los avances. En lugar de ayudarte a progresar, puede convertirse en una exigencia más.
En esta tercera lección del curso Montar con calma y confianza empieza por ti, Nataly Villen muestra cómo transformar un objetivo ecuestre mediante una demostración práctica con Izar, una joven que quiere recuperar la confianza al montar después de una experiencia de caída. A través de una conversación guiada, veremos por qué formular bien lo que queremos conseguir es una parte importante del proceso de aprendizaje.
De querer perder el miedo a saber qué necesitas aprender
En la academia vemos a menudo que los objetivos ecuestres se expresan como deseos generales: montar sin miedo, confiar más en uno mismo, conseguir que el caballo responda mejor o volver a disfrutar de las clases. Son puntos de partida válidos, pero no siempre indican qué necesitamos trabajar para avanzar.
En el caso de Izar, el deseo inicial es recuperar la confianza y volver a montar con tranquilidad. Sin embargo, cuando empieza a explorar qué le preocupa, aparecen situaciones concretas: el temor a que un ruido inesperado provoque una reacción del caballo, la posibilidad de perder el equilibrio si el animal se desplaza bruscamente o la inseguridad que siente al galope.
Esta información cambia la manera de abordar el objetivo. Ya no hablamos únicamente de una sensación general de miedo, sino de experiencias, anticipaciones y dificultades que pueden observarse y trabajarse de forma progresiva.
Uno de los errores más comunes que detectamos es intentar encontrar una solución antes de comprender bien el problema. Si damos por hecho que alguien necesita simplemente confiar más, podemos pasar por alto qué situaciones desencadenan su inseguridad, qué recursos necesita desarrollar o qué condiciones de la práctica deben revisarse.
Por eso, en esta demostración, Nataly no busca una respuesta perfecta desde el primer momento. Mediante preguntas, acompaña a Isar para que pueda concretar qué quiere conseguir y qué necesita aprender. El objetivo no es resolverlo todo en una sesión, sino encontrar una dirección de trabajo que tenga sentido para ella y para su caballo.
Cómo formular un objetivo ecuestre que incluya al jinete y al caballo
Cuando queremos mejorar nuestra equitación, es fácil centrar toda la atención en lo que necesitamos conseguir nosotros. Queremos sentirnos seguros, mejorar nuestra posición o controlar mejor las ayudas. Sin embargo, desde una mirada ecointegrativa, el objetivo también debe tener en cuenta al caballo y las condiciones en las que se desarrolla la práctica.
Durante la conversación con Isar, se aprecia cómo una primera formulación va evolucionando a medida que se explora qué significa para ella montar bien. No basta con volver a subirse al caballo: necesita identificar qué recursos le permitirían sentirse más cómoda y cómo integrar también el bienestar del animal.
Esta diferencia es importante. Un objetivo centrado exclusivamente en superar el miedo puede llevarnos a medir el progreso según nuestra capacidad para soportar una situación. En cambio, si buscamos aprender a montar con más calma, desarrollar confianza y reconocer las necesidades de ambos miembros del binomio, aparecen otras formas de valorar los avances.
En nuestra experiencia, plantear el objetivo de esta manera ayuda a evitar que la equitación se convierta en una prueba constante de valentía o capacidad. No se trata de demostrar que podemos hacer algo a pesar de sentirnos inseguros, sino de identificar qué necesitamos aprender para avanzar con mayor claridad y seguridad.
La respuesta del caballo también forma parte de esa observación. Su comportamiento no debe interpretarse automáticamente como una consecuencia del miedo del jinete: es necesario considerar su estado físico, sus experiencias, el entorno, el equipamiento y la propia interacción. El objetivo debe permitirnos observar el conjunto, no reducir todas las dificultades a una única causa.
Por qué dividir un objetivo general en pequeños objetivos de aprendizaje
Una vez que el objetivo general empieza a tomar forma, llega otra decisión importante: determinar cómo llevarlo a la práctica. Querer recuperar la confianza puede orientar todo un proceso, pero resulta demasiado amplio para saber qué trabajar en una sesión concreta.
En esta lección, Nataly muestra cómo pasar de esa meta general a objetivos de aprendizaje más pequeños. En el caso de Isar, el trabajo se organiza alrededor de tres dimensiones relacionadas: la manera de interpretar lo que sucede, la gestión de las emociones y los recursos corporales necesarios para estar presente durante la práctica.
Esta organización permite abordar el proceso sin intentar cambiarlo todo al mismo tiempo. También ayuda a distinguir entre lo que queremos conseguir a largo plazo y aquello que podemos empezar a observar o entrenar ahora.
Por ejemplo, cuando una persona anticipa constantemente que va a caerse, no basta con decirle que debe confiar en sí misma. Es necesario comprender qué interpreta, cómo influye esa anticipación en su estado emocional y qué recursos puede desarrollar para afrontar la práctica con mayor seguridad. A partir de ahí, se pueden definir pasos más concretos y valorar cómo evoluciona la situación.
La demostración permite ver cómo se construye este planteamiento a través del diálogo, en lugar de aplicar una fórmula idéntica a todos los jinetes. Porque dos personas pueden expresar el mismo objetivo y necesitar procesos muy diferentes para alcanzarlo.
Una demostración real para aprender a avanzar sin forzar el proceso
El valor de esta lección está en observar cómo se transforma un objetivo a medida que aparecen nuevos matices. Isar comienza expresando lo que le gustaría recuperar, pero necesita explorar qué significa para ella sentirse cómoda, qué recursos considera importantes y cómo quiere que sea su relación con el caballo durante la práctica.
Este proceso muestra por qué no siempre es útil apresurarse a formular una meta definitiva. A veces, las primeras respuestas son demasiado generales o se centran en eliminar algo que nos incomoda. Las preguntas adecuadas ayudan a descubrir qué queremos desarrollar en su lugar y cómo podemos reconocerlo en situaciones reales.
También permite comprender una diferencia fundamental: acompañar a una persona no consiste en empujarla para que supere sus límites cuanto antes. Consiste en ayudarla a identificar sus necesidades, construir recursos y avanzar mediante experiencias que tengan sentido para su situación actual.
Conclusiones
Un objetivo ecuestre bien formulado no es una exigencia que debes cumplir, sino una guía para saber qué necesitas aprender y cuál puede ser tu siguiente paso.Si quieres ver cómo Nataly Villen aplica este enfoque en una conversación real y cómo convierte el deseo de recuperar la confianza en una dirección de trabajo más concreta, descubre esta lección. Te encantará descubrirla.
Recuerda que si tienes alguna pregunta o necesitas más orientación sobre el contenido de la lección, no dudes en contactarnos a través de nuestro formulario de soporte en la intranet. Tanto nuestro equipo de soporte como nuestra profesora Nataly Villén estamos aquí para ayudarte con los contenidos del curso y cualquier otra duda relacionada con el evento que puedas tener.
Nos vemos en la lección núm. 4: «La influencia de los pensamientos en la equitación«
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Accede a las lecciones:
- Montar con calma y confianza empieza por ti
- Lección 1. Introducción al coaching ECO INTEGRATIVO ecuestre
- Lección 2. Los objetivos ecuestres desde una mirada eco integrativa
- Lección 3. Transformación de un objetivo ecuestre: demostración práctica
- Lección 4. La influencia de los pensamientos en la equitación
- Lección 5. ¿Qué te cuentas cuando montas a caballo o estás con el caballo?
- Lección 6. El miedo en la equitación
- Lección 7. Gestionar el miedo al montar a caballo: demostración práctica
- Lección 8. Lo que comunica tu cuerpo en la práctica ecuestre
- Lección 9. Recursos de presencia y regulación cuando existe tensión, miedo o anticipación
- Lección 10. Cierre, despedida e integración de aprendizajes
- Lección 11. Cuestionario
