>Curso «Un día en la hípica»

Hoy nos adentraremos en la parte 2 sobre cómo vestir adecuadamente a tu caballo. En esta entrega, nos enfocaremos en ensillar al caballo, el paso final para que tu compañero equino esté listo para la acción.

Primero y ante todo, cada uno de nosotros tiene nuestras manías y preferencias cuando se trata de preparar a nuestro amigo. Personalmente, me gusta seguir un orden meticuloso al seleccionar y colocar los accesorios. En mi libro, el sudadero va primero, seguido del salva cruz y, finalmente, la silla.

Este enfoque secuencial asegura que todo se ajuste perfectamente.

Ahora, vayamos al grano. Para hoy, hemos preparado todos los utensilios necesarios para la doma. Esto incluye un pecho petral, que es esencial para montar en terrenos planos y evitar que la silla se deslice hacia atrás. Aunque el pecho petral se asocia comúnmente con la doma, también es útil para aquellos que disfrutan de paseos por el campo o la práctica del salto.

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El sudadero o mantilla

Una vez que hemos establecido nuestro orden, comenzamos con el sudadero o mantilla. En este caso, estamos utilizando una que se adapta a la doma, con un faldón largo que coincide con la silla de doma. Hay una variedad de mantillas disponibles para diferentes tipos de sillas, así que elige la que mejor se adapte a tus necesidades.

Es importante colocar el sudadero de manera que el pelo del caballo quede en la dirección correcta. Esto evita roces incómodos y asegura la comodidad de tu amigo peludo. Así que, recuerda, de adelante hacia atrás.

Salva cruz o salva dorso

Luego, pasamos al salva cruz o salva dorso, que protege la cruz y el dorso del caballo de los impactos durante la monta. Asegúrate de ajustarlo justo detrás del sudadero, aproximadamente un dedo de distancia. Esto garantiza que se coloque de manera óptima.

La silla

Una vez que hemos completado la fase anterior, es el momento de colocar la silla.

Hablemos un poco sobre las sillas, ya que vienen en diferentes formas y tamaños. En nuestro caso, optaremos por una silla de doma. Estas sillas suelen tener faldones más largos para un mejor contacto de las piernas, asientos más profundos y cinchas más cortas, debido a la longitud de los faldones y los latiguillos. Pero recuerda que también existen sillas mixtas, que son una combinación de sillas de doma y de salto.

Asegúrate de que la silla quede bien ajustada, con aproximadamente tres dedos de espacio entre el salva dorso y la perilla de la silla. La elección de la silla adecuada es crucial, ya que puede influir en el rendimiento del caballo y prevenir lesiones.

Luego, ajustamos los latiguillos del sudadero para asegurarlo aún más a la silla. Asegúrate de hacerlo de manera segura y cómoda para el caballo.

La cincha

La cincha es el siguiente paso, y aquí hay dos formas de hacerlo. Personalmente, prefiero hacerlo desde el lado derecho del caballo, pasando la cincha por encima de la silla antes de asegurarla en el lado izquierdo. Esto asegura un ajuste adecuado y evita que la cincha quede suelta y la silla se desplace.

Es crucial recordar no apretar demasiado la cincha de golpe, especialmente con caballos jóvenes o sensibles. Ajusta gradualmente para que el caballo se sienta cómodo y no se asuste.

Con la silla y la cincha en su lugar, es hora de pasar a la cabezada de trabajo.

La cabezada

La elección de la cabezada adecuada es fundamental para una experiencia de montar a caballo exitosa. Existen una amplia variedad de cabezadas, cada una diseñada para satisfacer diferentes necesidades y niveles de doma. Hoy, nos centraremos en dos tipos principales: el Pelham y la cabezada de trabajo.

El Pelham: Un Vistazo Detallado

El Pelham es un tipo de cabezada ampliamente utilizado en equitación. Está compuesto por elementos clave, como la frontalera, testera, muserola, montantes y carrilleras. Además, en algunos casos, incluye una cadenilla que ejerce presión en la boca del caballo. También encontramos el alacrán, siempre ubicado en la parte izquierda del bocado, y las anillas para las riendas, cuya posición puede influir en la comunicación con el caballo.

Cómo Colocar la Cabezada del Pelham

Colocar la cabezada correctamente es esencial para el bienestar del caballo.

Aquí hay algunos pasos clave:

Antes de todo, recomendamos coger al caballo del cuello para tener un cierto control sobre él.

  1. Presenta el bocado al caballo con calma, aprovechando un momento de relajación.
  2. Asegúrate de que el bocado quede en posición, permitiendo que el caballo muerda si lo desea.
  3. Luego, ajusta las riendas por las anillas, manteniendo una longitud adecuada.
  4. Es fundamental que el bocado esté bien ajustado, pero no demasiado apretado ni flojo. Debe permitir una pequeña arruga en las comisuras de la boca y un espacio de aproximadamente dos dedos desde el primer hueso hasta la muserola.

La Cabezada de Trabajo con Filete

La cabezada de trabajo con filete es otra opción común. A diferencia del Pelham, no incluye una cadenilla. Sin embargo, puede contar con un elemento llamado «cierra bocas». Aquí hay algunas pautas para su uso:

  • Calienta el filete si está frío para hacerlo más cómodo para el caballo.
  • Aplica el mismo proceso que con el Pelham para colocar la testera, muserola, ahogadero y ajustar el filete.
  • El «cierra bocas» se coloca por delante del filete, no por detrás.

Detalles Importantes:

  • Asegúrate de que la hebilla de la muserola no roce los huesos del caballo, colocándola en una zona sin hueso.
  • Si el caballo es sensible, considera el uso de protectores de cadenilla para evitar molestias.

Conclusión

La preparación del caballo es una parte esencial de la equitación. La tranquilidad y paciencia al abordar este proceso son clave para una experiencia exitosa. Además, recuerda limpiar los cascos y recoger cualquier estiércol antes de montar.

Recuerda que si tienes alguna pregunta o necesitas más orientación sobre el contenido de la lección, no dudes en contactarnos a través de nuestro formulario de soporte en la intranet. Tanto nuestro equipo de soporte como Quim estamos aquí para ayudarte en tu viaje a dominar tu estancia en la hípica y disfrutarla sin preocupaciones.

Nos vemos mañana en la lección núm. 9: Aprende a montar a tu caballo con confianza. Descubre cómo manejar la nerviosidad del caballo y perfeccionar tu técnica de montaje. Disfruta de una experiencia sin preocupaciones.

¡Gracias por aprender y cuidar de tu caballo de manera responsable!